Trabajamos cuatro familias de material. Esta página explica cuándo conviene cada una y qué conviene considerar antes de comprometer una corrida de producción.
El material de mayor valor percibido y vida útil más larga.
Cuando la pieza es un reconocimiento, un obsequio de alta dirección o un producto de venta con precio premium.
Costo por pieza más alto y variación natural de tono entre lotes, propia del material.
Apariencia de piel con costo y mantenimiento significativamente menores.
Cuando se busca acabado premium en corridas medianas o altas, con color y textura idénticos en toda la serie.
Menor resistencia a la abrasión extrema que la piel natural.
Resistencia a humedad y limpieza frecuente.
Cuando la pieza va a estar en contacto con producto líquido, cosmético o alimento, o se limpia con frecuencia.
Menor transpirabilidad, a tomar en cuenta en piezas de carga corporal.
La familia más versátil y la que mejor escala en volumen.
Cuando el proyecto exige volumen alto, costo controlado y amplia gama de color.
El gramaje define la resistencia: conviene definirlo en la ficha técnica desde el inicio.
No es lo mismo una pieza de escritorio que una que viaja cargada todos los días.
Algunos materiales solo son viables a partir de cierta cantidad de piezas.
No todo material acepta toda técnica: el bordado, el grabado y la serigrafía tienen requisitos distintos.
Definirlo desde el inicio evita desarrollar una muestra que después no es viable producir.
Cuéntenos el uso que va a recibir la pieza y el volumen estimado. Le proponemos el material y, si lo requiere, preparamos muestra física para que lo valide en mano.